27 de enero de 2012

SOBRE MODELOS Y ESCRITORES

Y con lo de "modelos" me refiero a... ¡sí, las modelos que desfilan ropa! Pero ¿qué tiene que ver eso con la literatura?, se preguntarán. Enseguida responderé la pregunta...

A pesar de que no soy fanática de la alta costura (más bien al contrario), últimamente me he enganchado al programa America's Next Top Model. En parte es porque me gusta la fotografía, y en parte porque tengo una vena sádica y me divierte ver sufrir a las modelos :-P Sin embargo, viendo el programa he notado algunas cosas que se pueden aplicar al mundo de la literatura y la eterna búsqueda de publicación.

LECCIÓN #1: NO BASTA CON TENER UN SUEÑO

¿Quieres ser modelo? ¿Quieres ser escritor? Pues ¡hazte a la idea de que tendrás que trabajar mucho para conseguirlo! Hay quienes tienen suerte, pero casi todas las personas que han logrado algo en la vida se han puesto de firmes para materializar sus ilusiones.

LECCIÓN #2: NO BASTA CON SER LINDA

Para los escritores sería: no basta con escribir en el papel/teclado. Eso lo puede hacer cualquiera, así como chicas guapas hay a patadas. Ser una modelo requiere más que una cara bonita, y del mismo modo ser escritor requiere cierta habilidad.

LECCIÓN #3: A VECES HAY QUE CEDER

Esto me viene a la mente cuando en el programa toca el episodio de las transformaciones estéticas. Si Tyra Banks le dice a una participante que se corte el pelo para seguir en el programa, ¡pues que cierre la boca y se deje esquilar! Lo mismo se vale para los escritores y su relación con los editores, o incluso con los lectores. Para tener éxito, a veces habrá que hacer cambios a una obra según lo pidan los editores, o adaptarse un poquito a los gustos del público.

LECCIÓN #4: DEBES ESCUCHAR AL EXPERTO

Esto va relacionado al punto anterior: si Tyra le dice a una chica que debe cortarse el pelo, ¡por algo es! Y si le dice que cambie de actitud, que ensaye frente al espejo y/o que mejore su forma de caminar, pues debe hacerle caso que ella sabe de lo que habla. Y los escritores no escapamos a eso. Si un editor profesional te dice que tal o cual escena no están funcionando, o que quites todos esos adjetivos terminados en "mente", o que los diálogos suenan artificiales, al menos considera que puede tener razón.

LECCIÓN #5: NO TE DEJES APLASTAR

Claro que tampoco hay que dejar que la opinión de otro te desanime. ¿Tyra le dice a una modelo que se muestra antipática y/o que le falta carisma? Oye, chica, no llores. Más bien escucha atentamente y concéntrate en mejorar. Y si alguien más te hiciera una crítica negativa injustificada, no dejes que eso arruine tu autoestima. Un escritor que haya publicado su obra de cualquier manera recibirá críticas constructivas o destructivas. Hay que saber distinguir entre ellas, aprovechar las buenas e ignorar las malas.

LECCIÓN #6: LA CREATIVIDAD ES FUNDAMENTAL

Como dije arriba, no basta con ser linda. Para conseguir una buena pose en la foto hay que tener cierto ingenio (sobre todo cuando Tyra pone a las chicas a hacer cosas raras, como modelar arriba de un camello). La escritura también requiere ingenio. Se puede tener una idea pasable y escribirla de manera pasable, pero las obras que destacan suelen ser ingeniosas. El escritor debe poner a trabajar su inteligencia para deslumbrar al lector, como si el lector fuera el fotógrafo o la persona que compra la revista de modas.

LECCIÓN #7: ¡ES MUCHO MÁS DIFÍCIL
DE LO QUE PARECE!

Creo que esto se sobreentiende por todo lo que he escrito hasta ahora. Francamente, yo solía pensar que el trabajo de las modelos era más fácil. Pero ahora veo que tienen que tener mucha paciencia, tolerancia, aguante al sufrimiento físico (no tanto como un atleta, claro, pero sí bastante) y la capacidad de poner buena cara al mal tiempo. De igual manera, el trabajo de los escritores es más difícil de lo que parece. Y no siempre resulta divertido. Hay que sentarse a escribir durante largas horas, pasar varias rondas de revisiones aburridas, tener paciencia a la hora de contactar a las editoriales, hacer las giras de firmas de libros y etcétera, etcétera, etcétera. O sea, es UN TRABAJO y requiere una actitud profesional.

LECCIÓN #8: HAY QUE SABER TRABAJAR EN EQUIPO

La modelo no se ve fabulosa por sí sola: requiere la ayuda del estilista, la maquilladora y el fotógrafo. Y más vale que la modelo no se pelee con ninguno de ellos, porque son compañeros de trabajo y ellos podrían influir sobre su carrera en formas insospechadas. Sobre todo el fotógrafo. Para los escritores, el trabajo en equipo se da cuando uno recibe la colaboración de lectores beta, correctores, editores, diseñadores de portadas y etc. Es necesario llevarse bien con la gente, porque un libro tampoco queda perfecto para la venta por sí solo. Ni siquiera los libros autopublicados. Para estos últimos, como mínimo hacen falta lectores beta objetivos (no se vale la mamá) que te den una opinión sincera y experta.

LECCIÓN #9: SIEMPRE VA A HABER
ALGUIEN MEJOR QUE TÚ

Por algo sólo una chica se convierte en la siguiente modelo top de América: gana la mejor. De igual manera, no todos los escritores llegarán a la cima. Pero eso no significa que uno sea malo en lo que hace. Sólo significa que no eres el mejor. Acéptalo y trata de superarte si es posible.

LECCIÓN #10: SI SE CIERRA UNA PUERTA, BUSCA OTRA

Sólo una chica será la siguiente modelo top de América... pero eso no quiere decir que el sueño se haya acabado para las demás. A veces una oportunidad perdida todavía genera otras, o puedes tomar esa oportunidad perdida como otro escalón de aprendizaje en la búsqueda de tu sueño. ¿Te han dicho que tu novela es floja? Escribe otra. ¿Te ha rechazado una editorial? Prueba con la siguiente. Agota todos los caminos antes de darte por vencido. ¡No se puede ganar una lucha que no se intenta!

LECCIÓN #11: AGRADECE LAS
OPORTUNIDADES Y LOS ELOGIOS

A nadie le gusta la gente amargada y desagradecida. Se vale para las modelos y también para los escritores. :)

¡Gracias por leerme! :D

Emma

20 de enero de 2012

¿ESCRITORES QUE NO LEEN?

La verdad, me resulta muy extraño pensar que existen escritores de ficción que no leen las obras de otros escritores. Sería como una bailarina clásica que nunca ve un ballet o un pintor que nunca pisa las galerías de arte.

La verdad, no lo entiendo. ¿El amor por la escritura no debería comenzar por la lectura? ¿Se puede desarrollar el gusto por la ficción si uno no es capaz de enamorarse de una historia ajena? Francamente, no concibo semejante idea. En mi primer post describí qué fue lo que me llevó a dedicarme a escribir ficción, y fue precisamente la lectura. Incluso hoy en día no puedo vivir sin tener una pila enorme de libros en mi mesita de luz.

¿Se pueden obtener ideas e inspiración sólo de la vida real? Bueno, como que poder, se puede. Pero creo no es lo mismo. La ficción enseña a menudo a ver la realidad con más profundidad que los periódicos, porque destaca las ironías y los disparates, entre otras cosas. Las buenas novelas están escritas por personas inteligentes, por algo no es raro que imaginando se aproximen a la adivinación del futuro. Y no me refiero solamente a los escritores de Star Trek que inspiraron a los inventores, sino a todos aquellos que de alguna manera han logrado predecir los giros de la humanidad. Se aprende mucho de eso. Un periodista podrá analizar y opinar sobre los hechos, pero un escritor de ficción les pondrá el impacto emocional que nos hace comprenderlos más a fondo.

Encima, no se trata sólo de tener una idea. La mayor parte del tiempo, la labor del escritor es dar forma a dicha idea, y es una habilidad que requiere aprendizaje. Se puede aprender escribiendo y/o siguiendo una lista teórica de técnicas literarias, pero dudo que eso pueda sustituir por completo el hecho de sumergirse en una novela y descubrir qué es lo que nos deslumbra, emociona y asusta. La ejecución es crucial para que una idea tenga éxito cuando se transcribe al papel (o la pantalla).

Parece que el argumento de los escritores que no leen es que no desean "contaminarse" con el estilo de otros autores. Pues yo pregunto, ¿y qué con eso? Sí, a veces algo se pega, pero si eso nos ayuda a ser mejores, ¡bienvenido sea! Además, es parte del proceso de descubrir la voz propia. Como aprender a cantar imitando: tarde o temprano la imitación queda atrás y uno empieza a cantar según le sale de adentro. Y si eso no llegara a pasar... bueno, tal vez sea mejor dedicarse a otra cosa, o hacerlo sólo para uno mismo. Hay que individualizarse A PESAR de las influencias externas, no evitándolas. En lo que a mí concierne, evitar las influencias es como encerrarse en una burbuja. Técnicamente es posible, pero se pierde toda la perspectiva. Si uno no sabe qué están haciendo los demás, existe la posibilidad de crear algo original... o de caer en las repeticiones de siempre porque uno ni sabe que están ahí.

Habrá algún genio que pueda crear una historia estupenda sin leer las de otros autores... pero me da que la mayoría no somos genios.

Me voy a terminar ese libro que me está esperando.

Emma

13 de enero de 2012

¡VIERNES 13!

Se supone que es un día desafortunado, por eso no hay que tentar a la suerte rompiendo gatos negros ni cruzándote con los espejos (¿o era al revés?). Decidí quedarme en casa toda la tarde, por lo tanto, quitando el polvo de los muebles (que es lo que hago cuando no tengo absolutamente nada más divertido que hacer).

Fue mala idea. El tiempo estaba muy seco y el polvillo me hizo toser. En ese momento yo estaba debajo de una mesa y la sacudida hizo que me golpeara la cabeza. Por si eso fuera poco, derribé el acuario donde guardo mi tarántula favorita. Pobrecita. Tuve que sacarla con mucho cuidado de entre los pedazos de vidrio, y menos mal que las arañas grandes son algo así como tanques de guerra (no tanto como las cucarachas, pero casi).

En fin. Me puse a barrer los pedazos de vidrio. Uno de mis gatos (que por esas ¿malditas? casualidades es negro) pasó detrás de mí y me hizo tropezar, de modo que caí sobre él. El minino me bufó y salió corriendo en tres patas. ¡Espero no haberlo roto, o tendré siete años de mala suerte! (ver primer párrafo de este post).

Desmoralizada por completo en mi labor de limpieza, y mientras esperaba a que mi novio regresara del trabajo, me despatarré en el sofá a ver la tele (uno de mis gatos vino a echarse conmigo; el otro seguía enfadado por el intento no premeditado de asesinato por aplastamiento). Todo iba bien con el programa hasta que la tele se llenó de estática, apareció la imagen de un pozo, y una niña con pelos negros y largos salió de la pantalla arrastrándose.

"¡Ah, no, esto es demasiado!", exclamé, y busqué la escoba de nuevo para darle con ella en la cabeza a la estúpida niña fantasmal-putrefacta. La maldita escoba se partió y me quedé con el mango en la mano, pero daba lo mismo porque todavía me servía como arma. Finalmente conseguí que la niña escapara arrastrándose de vuelta a su asqueroso pozo en la tele, aunque dejó un rastro de agua sucia que tuve que limpiar con un trapo. Por supuesto, me resbalé en el agua sucia y estuve a punto de aplastar a mi otro gato. No le caí encima por dos centímetros. Lo malo es que el gato, en su huida, se golpeó la cabeza contra un mueble (los gatos tampoco se salvan del dichoso viernes 13, al parecer). Ojalá el golpe no le haya ocasionado una hemorragia subdural. Los mantendré informados sobre eso y la pata potencialmente fracturada del primer minino.

En eso llegó mi novio con cara de contento preguntándome si había tenido un buen día. Le arrojé el trapo por la cabeza. Luego nos batimos en un duelo de antología: palo de escoba contra notebook. Aunque no lo crean, ganó la notebook (esta tecnología moderna ultrarresistente...). Mi novio y yo hicimos las paces porque había más arañas en el suelo, entre vidrios rotos, y ninguno de los dos teníamos ganas de pisar arañas ni vidrios rotos. Pasamos el resto del día arreglando el desorden.

Condenado viernes 13.

Emma

6 de enero de 2012

MALAS NOTICIAS :(

Esperaba tener algo más alegre para contar en mi primer post del 2012, pero tengo que hacer un anuncio algo desafortunado: por razones que conciernen a la editorial, la publicación de Entre rejas está suspendida hasta nuevo aviso. Son cosas que pasan. :/

No obstante, algo les aseguro: si ya estaban intrigados por la historia, en algún momento quedará a disposición del público, de una manera u otra. Si no es por medio de 23 Escalones (cuyos editores me han tratado estupendamente, debo decirlo), será por mi cuenta.

Mientras tanto, este blog sigue adelante y yo estoy trabajando en mi próximo relato.

¡Que empiecen el año con buen pie! :)

Emma